Al observar datos de la estrella en el espectro infrarrojo y visual entre 2005 y 2023, el equipo hizo un descubrimiento sorprendente: su brillo inicialmente aumentó hasta un 50% desde 2014, y luego disminuyó rápidamente durante el período de 2017 a 2022, muy por debajo de su brillo original. Para 2022, M31-2014-DS1 se había atenuado en un factor de 10.000 en el campo de visión y, por lo tanto, era prácticamente invisible. Algo inusual debió suceder durante el acto final. Los cálculos del equipo de investigación sugieren que la energía liberada cuando la estrella colapsó fue significativamente menor que la típica de las supernovas. Alrededor del 98% de la materia estelar restante cayó directamente en el agujero negro recién formado, que pesa alrededor de cinco masas solares. Sin embargo, sólo el 2%, o menos de 0,1 masas solares de material, fue arrojado al espacio.
Sin embargo, no podemos hablar de que la estrella en su conjunto se «apague». Al fin y al cabo, su brillo disminuyó a lo largo de más de 1.000 días, lo que el equipo explica por un retraso en la llegada del material. El gas primero entra en una órbita alrededor del agujero negro, se calienta y emite cantidades significativas de radiación, lo que a su vez provoca una presión de radiación hacia el exterior. Este proceso evita que se trague toda la cáscara de una vez.
La incursión total del material se retrasó varias décadas. En total, el equipo estima que sólo el 1% del gas de la capa exterior cayó directamente al agujero negro de esta manera. Aunque el gas emitido permanece visible durante décadas, la radiación infrarroja emitida es demasiado débil para haber sido detectada en campañas de observación anteriores. Sólo sensores infrarrojos extremadamente sensibles como los del telescopio espacial James Webb pueden detectarlos.
El caso de M31-2014-DS1 se considera un excelente ejemplo de toda una clase de objetos de este tipo, entre los que ahora los investigadores también incluyen la estrella NGC 6946-BH1, descubierta hace años. Para el equipo, esto es sólo el comienzo: las observaciones podrían cambiar radicalmente nuestra comprensión de la formación de los agujeros negros estelares.





