Riesgos de una limpieza excesiva

riesgos de una limpieza excesiva

Una cocina sin grasa, un suelo brillante, unos muebles sin polvo… A diario usas infinidad de productos de limpieza, pero ¿sabes cuáles son los más saludables?, ¿conoces los riesgos de una limpieza excesiva?

Si abrimos el armario ubicado debajo del fregadero, en la mayoría de los hogares, está repleto de envases que contienen un sinfín de productos destinados a la limpieza de casa: desinfectantes, desincrustantes, abrillantadores… los usamos a diario y con un objetivo claro: conseguir un espacio limpio de polvo, grasa, bacterias y ácaros. Paradójicamente, para lograr esta limpieza y casi asepsia del hogar se introducen múltiples sustancias químicas que contaminan no sólo el medio ambiente, también el aire que respiramos en casa toda la familia. Podemos decir que limpiamos las superficies pero “ensuciamos” el aire que nos rodea. Además, la sustancias tóxicas no sólo permanecen en el ambiente, también llegan a los ríos y mares a través de nuestros desagües.

Limpiar el hogar de manera saludable

Gran parte de los agentes químicos que se incorporan en los productos de limpieza son poco saludables. Se ha demostrado que los tensoactivos y los fosfatos constituyen un problema para el medio ambiente pero es que además la exposición habitual a dosis bajas, a la larga, también puede afectar la salud de las personas.

  • Irritaciones, escozor, alergias, asma, problema desarrollo, de fertilidad e incluso cáncer se han asociado con la exposición continua a productos químicos presentes en los limpiadores comunes. De hecho, el uso de detergentes y ambientadores es una de las principales fuentes que “ensucian” el aire que respiramos en casa. Un estudio norteamericano señala incluso que puede haber el doble de riesgo de padecer cáncer de mama en las mujeres que han usado mayor cantidad de productos de limpieza y ambientadores.
  • Problemas respiratorios. Al mezclar distintos productos se generan nuevos tóxicos más agresivos. Por ejemplo, la mezcla del legía y amoníaco puede desencadenar lagrimeo, quemaduras, dolor de cabeza y dificultad respiratoria. Un estudio publicado por el centro de investigación de epidemiología ambiental de Barcelona mostró un incremento de síntomas de vías respiratorias inferiores más frecuentes entre las personas que utilizaban lejía cuatro o más días por semana.
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¿Cómo escoger bien tus productos de limpieza?

Si quieres comprar productos de limpieza con garantía de salud busca los que cuentan con la etiqueta de certificación de producción ecológica, verás que cada vez están más comercios. Se distinguen porque además del sello ecológico no incluyen los mensajes que advierten de “precaución”, “peligro” o “producto tóxico”.

Evita los riesgos de una limpieza excesiva con productos menos agresivos y más barato

En la despensa tienes muchos productos ideales para la limpieza de toda la casa: vinagre, bicarbonato y limón.

  • “Multiusos”: mezclar vinagre con unas gotas de detergente neutro con agua es una solución útil para superficies, cristales y suelos. Con zumo de limón lograrás neutralizar el olor del vinagre y desengrasar.
  • Bañadera y fregadero: para superficies algo más sucias, al limpiador general se puede añadir bicarbonato sódico. Si hay moho o humedad, rocía las zonas afectadas con una solución al 3% de agua oxigenada.
  • Blanquear: el peróxido de oxígeno, también conocido como agua oxigenada, es útil para blanquear y sustituir la lejía.
  • Horno: haz una pasta con cinco cucharadas de bicarbonato sódico y cuatro cucharadas de vinagre blanco, con cuatro o tres gotas de lavavajillas; aplica, friega, retira y enjuaga.
  • Bayetas: las de microfibra limpina las superficies poco sucias con sólo humedecerlas con agua.

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