En el futuro, la empresa aeroespacial británica Space Forge quiere producir semiconductores en el espacio, sin intervención humana. La compañía ha anunciado ahora que ha dado un gran paso hacia este objetivo: por primera vez ha generado plasma a bordo de un satélite comercial.
La fabricación de semiconductores requiere condiciones extremadamente precisas. En el pasado, la NASA y otras empresas industriales han argumentado que el entorno espacial es mejor para la fabricación que la Tierra. Las razones de esto son varias. Allí se encuentra, entre otras cosas, un entorno de entrada extremadamente limpio. Esto significa que los cristales semiconductores se pueden cultivar en condiciones de ingravidez y con muchos menos defectos e impurezas.
Como explica Clayton Swope, subdirector del proyecto de seguridad aeroespacial del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, el desempeño de Space Forge se basa en experimentos anteriores en la Estación Espacial Internacional. “La principal diferencia es que ahora el procedimiento se realiza sin intervención humana en una nave espacial puramente comercial”, afirma. «Esto demuestra que es posible producir cristales semiconductores en el espacio utilizando únicamente máquinas».





